SIGUIó LATENTE

         

                Juán

               QUEZADA


 De Niño Artesano 

a Abuelo Alfarero 

Desde que tenía 7 u 8 años me gustaba hacer cosas con mis manos, una pintura o una escultura. Cuando cumplí 14 años tenía que trabajar en algo, entonces me fui a la montaña para cargar leña y encontré mis primeras piezas en unas cuevas. Las examine y vi que eran obras de arte, al menos para mí. Empecé a realizar algunas piezas similares, pero las mande a Estados Unidos porque aquí en México no gustaban. Regale algunas piezas a comerciantes y las vendieron con éxito, comenzaron a pedirme más y más. En una ocasión llego un antropólogo Spencer McCallum, a quien le habían impactado las obras. Pregunto quién las hacía y donde, y le respondieron que únicamente sabían que era alguien de México".

Al llegar a Casas Grandes, Chihuahua pregunto a algunos habitantes si sabían quién hacia las piezas, y por casualidad, había uno que conocía a Juan Quezada. Al llegar con él, después de comprobar que era el autor de las piezas, le propuso pagarle una cantidad mensual para que hicieran una o dos piezas.

Cuando tuvo cerca de 30 piezas en su poder, le mostro una lista de los museos que estaban interesados en exhibirlas, pero había que reunir cerca de 80. Una vez creadas, comenzó su itinerario por diversos recintos de Estados Unidos. En San francisco participaron en una subasta y una de sus piezas, de seis pulgadas se vendió en 600 dólares. Esa fue la base para ponerles precio a las demás.

Entusiasmado, propuso al pueblo dedicarse a la alfarería y puso a todos a hacer ollas, "Ahora vivimos muy bien de eso, no es necesario salir afuera para vender nuestras piezas". 

Estas son las palabras de 

Juán

 Quezada. 

¿Quiéres comprar una olla? 



¡Crea tu página web gratis! Esta página web fue creada con Webnode. Crea tu propia web gratis hoy mismo! Comenzar